¿Quiénes Somos?

Un centro de enseñanza católico, integral y gratuito de gestión privada que brinda educación a más de 400 alumnos: 200 en Ciclo Básico, 110 en Bachillerato en liceos públicos y privados becados por el Jubilar, y 120 adultos en el Ciclo Básico en un año intensivo. Actualmente más de 70 alumnos egresados del Jubilar cursan estudios universitarios a través de becas y convenios con universidades públicas y privadas.

Somos una gran familia en la que cada persona es importante y por eso, es escuchada y atendida en sus necesidades personales, espirituales, familiares y educativas. Buscamos contribuir de manera determinante en la formación integral de nuestros alumnos, generando oportunidades para que se desarrollen como personas plenas y agentes multiplicadores de cambio en su entorno.

Creemos que la educación es un elemento clave en la formación de individuos libres, responsables, solidarios, críticos y autónomos, que buscan desarrollar sus capacidades y potencialidades al máximo. Tenemos la firme convicción de que nuestros alumnos son merecedores de lo mejor y capaces de lograr la excelencia en cada área que se propongan. Por ello manejamos altos niveles de exigencia y trabajamos juntos para brindarles las herramientas que les permitan alcanzar una vida plena, sin condicionamientos externos que los definan.

Nuestro valores

Somos una comunidad católica en permanente desarrollo que educa en la transmisión de valores cristianos y en la celebración de la fe en la oración comunitaria, en el trabajo cotidiano y en los sacramentos.

La Pastoral del Liceo Jubilar es el eje de todas nuestras acciones y busca motivar y acompañar la experiencia de encuentro personal y comunitario con Jesús de todos quienes forman esta gran familia. La Pastoral realiza distintas actividades: momentos de oración diarios, talleres de formación humano cristiano, retiros, campamentos y convivencias.

Nuestros comienzos

En el 2000 surge el pedido de los vecinos sobre la necesidad de contar con un liceo gratuito en la zona al Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno. El pedido fue asumido por la comunidad parroquial de la zona Gruta de Lourdes quien realizó gestiones frente a organismos internacionales católicos.

Ese mismo año, mediante el apoyo de la Fundación católica holandesa Kirche in Not, se adquiere el terreno donde comienzan las obras de del Liceo. En el 2002 comienza a funcionar el primer año de Ciclo Básico del Liceo Jubilar con la ayuda de las Hermanas de las Hijas de la Divina Pastora y los Padres Dehonianos. Durante el primer año de funcionamiento, los docentes eran todos voluntarios, lo cual hacía de la labor y del espíritu de la obra algo emblemático.